
En todo lugar hay momentos en que hasta la más cuadriculada de las vidas se altera sin poder evitar lo que ya es increble. Incluso en el más racional y matemático de los sistemas aparece una aberración, una anomalía. Hay veces que la causalidad se vuelve ciencia, y que de repente, sin poder evitarlo, aparece alguien que trastoca mis esquemas, re-quema mis huesos y se re-fusiona en mi mirada ridiculamente ingenua-esperanzada, ni siquiera tiene que haber más atracción en el momento que cierta adicción a sus palabras o a sus inconfundibles gestos y simpáticas muecas. Sin embargo recurro a mi razón y lógica para no dejarme llevar, para no tener que carcajearme después de lamentarme, para no ser yo sino tu la que decide ser cada mañana.
Y buscas inhibirte a tí misma, abrir barreras, buscar huecos...Y es justo cuando las palabras se agolpan en la garganta entre ellas, cortándote la respiración, asfixiandote de ganas!. Y en ella no hay más que recuerdos efímeros y música. No hay reflexión, no hay nada ni siquiera alguien de verdad, por favor!.
Maldición nocturna que ata la astronomía a tu nombre y la frase de Nietszche que se me viene a la razón: Que ridícula es mi necesidad y la modestia de mi amor!, Olvídalo, así nos va bien. Mentira!.
Lo bueno de no conformarse es que "la vida" continua su ciclo, sigue, de vez en cuando, y le da por hacerte un lío senti-mental,confundiéndote otra vez como si no tuvieras ya suficiente!. O quízá ya toca rendirse... porque la alternativa es seguir luchando, estas cansada de nada y sin embargo...
Esperar.
Texto: Mónica L.