
Ven junto a mi... Convertiré tus lagrimas espesas gotas de sangre en alimento para mi alma.
Soy quien viaja a través de tus recuerdos, te haré llorar oceanos prufundos... soy quien te da la bienvenida mi ocaso placentero.
Camina de mi mano fria por senderos tortuosos hasta que muera la oscuridad... llega a mi purgatorio y te libraré de toda culpa, saciaré tu sed con la sangre de mi cuerpo, danzaras con mis ojos inundados de insomnio y te veré vestir de fuego sobre mi lecho. Cantaré con tu boca sinfonias de muerte... resucitarás cada anochecer junto a la mia.
Soy quien vaja sin rumbo fijo acompañada de mis sombras tras las tuyas seres perversos, figuras extrañas diseñados en mi memoria. Soy quien llega a tus delirios y se pierde en tu retorcida imaginación. Soy quien cada noche se pierde entre la oscuridad, le hace el amor, la abraza con todas sus fuerzas hasta desgarrar su corazón y beber de sus entrañas.
Soy quien llega, y pronto se va busca una nueva luna donde emprender un nuevo vuelo
Ven junto a mi, rindete ante las súplicas de mi memoria, suelta tus armas... si vienes conmigo no regresarás jamás.
Fotografía: Luis Royo
Texto: Madame M.